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jueves, 29 de noviembre de 2012

El pollo a la brasa, ¿dañino o bueno para tu salud?


El pollo a la brasa, un alimento que se consume 65 millones de veces anualmente[1] y muy preferido por  la juventud, es un plato que comemos bastante, pero que  conocemos poco. Los peruanos deberíamos saber más acerca de este conocidísimo plato que tanto nos gusta y que ya tiene su propio día de celebración. El verdadero conocimiento nutricional es algo de lo que deberíamos estar más informados.

¿Que podría preocuparnos del pollo a la brasa?

Se entrevistó a la ingeniera zootecnista, Mg. Daniella Price, con especialidades en nutrición publica y en sobrepeso y obesidad; y refirió lo siguiente acerca del pollo a la brasa:

Foto: Laura Valdez
“Al ser un producto de origen animal las proteínas son de alto valor biológico, lo cual es considerado como un aspecto positivo; pero, en el caso de las grasas, estas podrían  ser perjudiciales, por su contenido en colesterol y alto contenido energético, lo cual interfiere con la salud, al provocar enfermedades crónicas no transmisibles, que ocasionan un gasto en salud para las familias y para el estado. Esta condición se exacerba  cuando la población incorpora además de la piel del pollo, los aderezos  y papas fritas altamente calóricos como acompañamiento del plato.”

De esta manera, se pueden identificar varios “contras” para este plato bandera:

En primer lugar, uno de los aspectos más preocupantes, sobretodo en aquellos que tienen alguna afección cardiovascular o antecedentes familiares de este tipo de enfermedad, es la piel del pollo a la brasa. Este grupo de personas  deberían de evitar consumirlo, ya que es ahí donde se adhieren la grasa saturada, la cual es un factor para el sobrepeso y obesidad, arteriosclerosis y enfermedades cardiovasculares.

Según lo descrito por la especialista Price, la pulpa de carne de pollo tiene un 21.4% de proteínas y 3.1% de grasas; sin embargo, si se consume la pierna o pechuga  con piel, el porcentaje de grasa se eleva a aproximadamente 15% y 10% respectivamente y 16% si es que se consumen las alas.

Otro componente del pollo a la brasa son las papas fritas. Estas absorben las grasas trans y grasas saturadas del aceite agregado y de la piel del pollo cuando se derrite con el calor. Las papas fritas contienen un alto contenido calórico y no aportan ningún nutriente favorable, más que grasa. A esto se suma la porción, la cual, generalmente, es sumamente grande… A veces comemos más papas que pollo.

Para sumarle más calorías, las salsas como el ají pollero, la mayonesa (alto en grasa) y la mostaza acompañan al pollo a la brasa. Estas ricas salsas podrían traernos algunos problemas a la salud si se consumen en exceso. Los problemas que podrían ser: hipertensión, diabetes y aumento de peso.[2]

Por último, el acompañamiento infaltable es la gaseosa. Esta contiene gran cantidad de azúcares, sodio, colorantes y otros aditivos;  todo esto en un solo vaso (1 vaso= 98 calorías y 26.9 gramos de azúcar[3]).


OJO. La mejor combinación para evitar ganar calorías de más: Lo ideal sería consumirlo sin piel, con una ensalada de verduras o una porción pequeña de papas fritas, poca mayonesa o nada y con chicha o limonada (menos azúcar y más natural). ¿Estás listo para disfrutarlo?





[1] Índice del pollo a la brasa (2010) Indicador financiero Bigmac, The Economist - Perú Económico (http://perueconomico.com/uploads/0000/4873/Sin_t_tulo-22jjj.jpg)
[2] Ministerio de Salud (2012) “En el Día del pollo a la brasa, recomiendan no abusar de las cremas” (http://elcomercio.pe/gastronomia/1441585/noticia-dia-pollo-brasa-recomiendan-no-abusar-cremas)
[3] MINSA, INS y CENAN (2002) Tabla de Composición de Alimentos Industrializados. Lima